lunes, 16 de junio de 2014

Goles que no haces...

Ecuador perdió en su debut ante Suiza en el último minuto y se complica su clasificación. Tiene que ganar los próximos dos partidos para clasificar.

Fuente: FIFA
Ecuador y Suiza debutaban en el Mundial, ellos eran los encargados de abrir el Grupo E. Los sudamericanos estaban mentalizados en comenzar con el pie derecho su participación en la Copa del Mundo, los dos equipos tenían un solo objetivo: ganar para sumar puntos y alcanzar la clasificación para la siguiente fase.

Ecuador se paralizaba, muchos hinchas pedían que los jugadores den todo y el partido sea dedicado en nombre de Christian "Chucho" Benítez que era una pieza clave en la selección y que lamentablemente falleció por un problema cardiaco el pasado 29 de julio. En el estadio Mané Garrincha de Brasília se podían ver pancartas que decían: "Va para ti Chucho" o "Ganaremos por Chucho". Los jugadores ecuatorianos tenían una gran presión, había que ganar.

El equipo de Reinaldo Rueda comenzó muy bien el partido, defendiendo muy bien y atacando intensamente para poder alcanzar el gol que los haga ponerse adelante en el marcador. El único que no estaba metido en el partido era Felipe Caicedo, sorprendiendo a muchos porque era el delantero que generaba más peligro, el delantero al que se depositaba la fe de todo un país. Los sudamericanos comenzaron ganando, con gol de Enner Valencia con un fuerte golpe de cabeza. Ecuador mostraba buen toque, alegría y velocidad, pero muchas veces pecaba con un desorden que podía generarle peligro.

En el segundo tiempo pasó lo que no podía pasar, los ecuatorianos se fueron del partido, parecía que en el entretiempo se olvidaron que estaban disputando un Mundial, que estaban jugando en nombre del Chucho Benítez, que estaban representando a todo un país. Los empataron a los 3' minutos de haber iniciado el segundo tiempo. Suiza se fue al ataque, quería voltear el partido. Ecuador no tenía respuesta, estaban desordenados, los hinchas no entendían que había pasado, era totalmente diferente al equipo que había jugado el primer tiempo.

Cuando todos pensaban que el partido terminaba en empate, cuando sólo quedaba un minuto para acabar el partido, parecía que los sudamericanos habían despertado, generaron un contraataque rápido y llegaron al arco rival pero no dispararon. Esa jugada se podían lamentar porque Suiza tenía una jugada más, una jugada que podía acabar en gol, una jugada que podía hacer soñar a todos los hinchas suizos. Así fue, en la última jugada del partido apareció Seferovic para ganar el partido. Los hinchas ecuatorianos no podían creerlo, un contragolpe que pudo acabar en gol terminó en un partido perdido por no atreverse a patear al arco, pero así es el fútbol. El partido no acaba hasta que pite el árbitro.

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